«No siempre un plato lleno significa una buena nutrición.»
Introducción
Todos los días alimentamos a nuestras mascotas. Abrimos una bolsa, servimos una vianda o preparamos una comida casera y vemos cómo el plato queda vacío en pocos minutos.
Ese momento nos genera tranquilidad. Sentimos que cumplimos con una de nuestras responsabilidades más importantes.
Pero existe una pregunta que vale la pena hacerse:
¿Nuestra mascota solamente está comiendo… o realmente se está nutriendo?
Aunque en la conversación diaria solemos usar ambas palabras como si fueran sinónimos, alimentar y nutrir no significan lo mismo.
Comprender esa diferencia es uno de los primeros pasos para tomar mejores decisiones sobre la salud de nuestros perros y gatos.
Alimentar: satisfacer el hambre
Alimentar significa ofrecer un alimento para que desaparezca la sensación de hambre.
Es un acto cotidiano, simple y necesario.
Cuando el plato queda vacío sentimos que la tarea terminó.
Y desde el punto de vista del apetito, es cierto.
Pero el organismo tiene otras necesidades además de dejar de sentir hambre.
Nuestro trabajo como tutores no termina cuando el plato queda vacío.
Recién allí comienza el trabajo del organismo.
Nutrir: darle al organismo lo que necesita
Nutrir es un proceso mucho más complejo.
Cada órgano, cada músculo y cada célula necesitan materiales específicos para funcionar correctamente.
Proteínas para construir y reparar tejidos.
Grasas para obtener energía y fabricar hormonas.
Vitaminas y minerales para cientos de procesos metabólicos.
Agua para que prácticamente todas las funciones del organismo puedan realizarse.
Cuando alguno de estos nutrientes falta durante mucho tiempo, el cuerpo comienza a adaptarse. Y esas adaptaciones, tarde o temprano, pueden afectar la calidad de vida.
Por eso, una mascota puede estar alimentada sin estar completamente nutrida.
Un ejemplo muy cercano
Imaginemos a una persona que durante un mes desayuna, almuerza y cena solamente pan.
Seguramente no pase hambre.
Está alimentada.
Pero nadie diría que su alimentación es saludable.
¿Por qué?
Porque el problema no es la cantidad de comida.
El problema es la calidad y el equilibrio de los nutrientes que recibe.
Con nuestros perros y gatos ocurre exactamente lo mismo.
Comer con ganas no siempre significa comer bien
Muchos perros aceptan con entusiasmo casi cualquier alimento.
Eso demuestra que tienen apetito.
No necesariamente que estén recibiendo una nutrición adecuada.
El entusiasmo con el que vacían el plato no es una medida de la calidad de su alimentación.
La verdadera pregunta siempre debería ser otra.
¿Ese plato aporta los nutrientes que necesita para vivir sano durante muchos años?
La organización también alimenta
En el cómic de este capítulo, Café llega cansado y recurre a la solución más rápida.
Sin embargo, BACO le recuerda que ya había una comida preparada en la heladera.
La escena es sencilla, pero refleja una situación muy común.
Muchas veces no elegimos una opción por convicción.
La elegimos porque estamos cansados, porque llegamos tarde o porque simplemente no recordamos que ya teníamos una mejor alternativa.
Por eso, organizar la alimentación también forma parte de una buena nutrición.
Preparar varias comidas con anticipación, conservarlas correctamente y tenerlas disponibles puede ayudarnos a mantener buenos hábitos incluso durante los días más complicados.
Cinco preguntas para mirar el plato de otra manera
Antes de servir la comida de tu mascota, vale la pena detenerse unos segundos.
No para complicarse la vida.
Sino para hacerse algunas preguntas sencillas.
1. ¿Este alimento solamente llena el estómago o también aporta nutrientes de calidad?
El objetivo de una buena alimentación no es únicamente quitar el hambre.
Es construir salud.
2. ¿Estoy eligiendo esta comida por sus beneficios o porque hoy es la opción más rápida?
La practicidad forma parte de la vida cotidiana.
Pero cuando podemos organizarnos mejor, también podemos ofrecer mejores alternativas.
3. ¿Podría mantener esta alimentación durante los próximos diez años?
Las enfermedades relacionadas con la alimentación rara vez aparecen de un día para otro.
Son el resultado de pequeños hábitos repetidos durante mucho tiempo.
4. ¿Estoy observando solamente cuánto come o también cómo evoluciona su salud?
El estado del pelaje.
Su energía.
La condición corporal.
La calidad de las heces.
Todos ellos brindan información mucho más importante que la velocidad con la que vacía el plato.
5. ¿Qué pequeño cambio puedo hacer esta semana?
No hace falta transformar toda la alimentación de un día para otro.
Muchas veces la diferencia comienza simplemente organizándonos mejor.
No buscamos la perfección
Todos tenemos días complicados.
Hay días en los que llegamos tarde.
Días en los que estamos cansados.
Días en los que cocinar resulta imposible.
Eso no nos convierte en malos tutores.
La salud no depende de una única comida.
Depende de cientos de pequeñas decisiones que repetimos durante años.
Por eso, una alimentación saludable no se construye buscando la perfección.
Se construye desarrollando buenos hábitos.
Para recordar
Alimentar calma el hambre.
Nutrir construye salud.
La próxima vez que prepares el plato de tu mascota, hacete una pregunta muy simple.
¿Estoy solamente alimentándola… o también la estoy nutriendo?
Quizás esa diferencia sea mucho más importante de lo que parece.
Nota de BACO
Este capítulo no pretende indicar una única forma correcta de alimentar a perros y gatos.
Existen distintas estrategias nutricionales que pueden ser adecuadas cuando están bien formuladas y adaptadas a las necesidades de cada animal.
El objetivo de BACO Conocimiento es brindar información que ayude a los tutores a comprender mejor la nutrición de sus mascotas y favorecer decisiones informadas.
Ante situaciones particulares, enfermedades o necesidades especiales, siempre recomendamos consultar con un médico veterinario con formación en nutrición.
